Estatua del Duomo de Milán

Estatua del Duomo de Milán

Milán, la ciudad que presume de ser la capital mundial de la moda pero que está muy lejos de ser una ciudad hospitalaria y recomendable para viajar. Después de haber pasado un fin de semana en Milán tenemos algunas impresiones que nos gustaría compartir y desmitificar que es una ciudad moderna o que es limpia y europea (más bien es como el resto de las ciudades italianas). Eso sí, es un destino que se puede hacer en un fin de semana sin demasiadas prisas.

Pasaremos a resumir el viaje del fin de semana:

1. El aeropuerto

Cogimos un vuelo con la compañía Vueling hasta Milán Malpensa. El aeropuerto de Malpensa está a unos 40 km. de Milán, para ir al centro se puede coger algún servicio de autobús por 7 € el trayecto o bien el tren Malpensa Exprés. Dicho tren parte cada media hora hacia la estación de Cadorna y tarda unos 40 minutos en hacer el recorrido. Es curioso ver como en los paneles informativos pone que es directo hacia esa estación y luego va parando en algunas. El billete sencilllo cuesta una pasta, nada menos que 11 eurazos.

2. El hotel

Welcome to the hell, my friends. Maldito el día que se nos ocurrió reservar alojamiento en la casa de la familia Monster. Lo reservamos a través de Venere y las fotos que vimos no nos parecieron mal. Se veía un hotel sin lujos pero limpio y cuidado (hotel ABC) y ubicado cerca del centro. Dicho hotel no era tal, sino un albergue reconvertido. El peor sitio donde he estado alojado en mis viajes, y además muy caro, una estafa en toda regla. Nada más llegar tuvimos que cargar con las maletas por las escaleras hasta un segundo piso. La recepción está en el rellano. Atiende un chico de origen pakistaní -el pako para los amigos-. Bien, el simpático personaje nos da la llave y nos indica cuál es nuestra habitación. Le preguntamos si se puede fumar dentro y nos contesta en italiano “no hay problema, pero es preferible que lo hagais en una terraza que hay en el tercer piso”. La habitación es de lo peor que he visto, unas ventanas viejas de madera que dejan pasar el ruido de la calle, con bastante tráfico, por cierto. El suelo de la habitación no lo habían limpiado desde que lo colocaron. Bueno, vamos a probar los enchufes… oh! qué suerte, que son de 220V porque por apariencia nadie lo diría. Nos dice el pako que si queremos conectarnos a Internet nos deja un cable y el precio es de 2 € cada media hora. Aún sigo buscando la roseta RJ45 para conectarme y poner a parir su m… de hotel. Bueno, bajemos la persiana para que no entre la claridad de la calle…

Bueno, al menos la cama será cómoda… pues claro hombre, fíjate que además por quejarte te vas a clavar los muelles del viejo colchón en la espalda. Mmm… seguro que hay una sorpresa y el desayuno está bueno… claro, incluye un caffe latte y una pasta… envasada, ¿qué te has creído que aquí ibas a desayunar productos del día?.

En resumen, este hotel ES UNA ESTAFA. No reserveis jamás en este hotel a no ser que os sobre el dinero, os gusten las emociones fuertes y sentiros estafados. ¿El precio? Mejor no os lo decimos que aún nos duele… ¿Tienes ganas de reírte? Venga va, fueron 185 eurazos por 2 noches.

Atentos porque un hotel así os puede joder el viaje.

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3. El transporte

Vale lo que cuesta, es decir, es económico pero no espereis lujos, que esto no es Suiza. El tren es algo lento y si os toca uno de dos pisos vais a tener vuestro día de suerte. Cuidado, que en Italia son clasistas hasta para los trenes de cercanías y hay billetes de 1ª y 2ª clase. El billete de metro sencillo cuesta 1 €, igual que el de autobús, pero el conductor no os lo podrá vender (pues súbete y haz un “simpa”). En los tranvías sucede exactamente lo mismo.

4. El lago di Como

La antítesis de la chabola del pako. Una auténtica delicia. Para llegar al lago di Como se puede coger un tren desde la estación de Milano Cadorna. El trayecto dura cerca de una hora y nos deja justo al pie del lago di Como (alrededor de unos 8 € el billete de ida y vuelta). Merece la pena coger un batello (barco) y dar una vueltecita. Si te sobra el dinero (recuerda que si también te gusta que te estafen deberás alojarte en el hotel ABC -mode ironic on-) puedes coger un hidroavión para recorrer el lago desde el aire. Debe ser alucinante coger una de esas avionetas. Digo debe porque no es que nos sobre el dinero y tuvimos que conformarnos con el batello. Desconozco el precio del viaje en avioneta, asì que usad el Google.

 

Vista del Lago di Como

Vista del Lago di Como

Pueblecitos al pie del lago

Pueblecitos al pie del lago

Batello

Batello

Hidroaviones sobrevolando el Lago di Como

Hidroaviones sobrevolando el Lago di ComoLa mayoría de los barcos hacen el recorrido corto, que puede ser suficiente para hacerse una idea del lago.

5. La seguridad

Cuidado en la zona del Castello ya que encontrareis unos senegales que os abordarán con unas pulseras de hilo y os dirán que son gratis y que os las regalan. Cuando estos hijos de P digoooo Senegal te han colocado la pulsera te pedirán dinero. Otra estafa en toda regla. Hay que tener mucho ojo porque por lo general son 2 chicos los que te abordan, pero siempre van en grupos de 6 u 8 que están merodeando por allí, con lo que doble vigilancia que no te vengan por detrás y que no te pongas violento con ellos porque acuden. Si se te ocurre sacar del bolsillo unas monedas para dárselas porque piensas “pobrecito, no tendrá ni para comer” jamás saques todo lo que llevas, pues te pedirán que se los des con voz amenazante.

 

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Para evitar a esta gente lo mejor es no hacerles caso, y seguir caminando como si no los escucharas. Si te cogen del brazo grita “Vía, vía” y se irán. Paso firme pero sin correr por si no quieres que sus amigos sean tu sombra y te dejen como tu madre te trajo al mundo. Los carabinieri -para variar- no se huelen ni por asomo. Más tarde es común verlos de tertulia entre ellos en cualquier otro punto de la ciudad.

La verdad es que con gentuza así se daña mucho la imagen de la ciudad de cara a los turistas. En situaciones como la descrita hasta incluso podrías entender algunas decisiones polémicas de Berlusconi.

6. La limpieza

Si eres alérgico a los ácaros, el polvo o la contaminación, go home ragazze y largaos por donde habeis venido. Si teneis un ADN parecido al de Barragán o Shrek os encontrareis como en casa. La limpieza en general, tanto en las calles como en los transportes es bastante escasa. Los edificios tienen un color gris-negruzco y muchos de ellos no conocen la pintura (al menos la del siglo XX en adelante).

Cómo no, nuestra pocilga no podía ser más milanesa. Esta es la foto del suelo de la habitación, que se supone que estaba limpia:

 

Suelo Hotel ABC Milán

Suelo Hotel ABC Milán

7. Sus gentes

Hacen honor a su fama y por lo general es bastante común ver gente muy bien vestida y arreglada… vamos, a la moda. Si quieres sentirte un milanés más deberás vestirte bien (de negro a poder ser) y usar complementos si quieres llegar a ser alguien. Vale cualquier cosa: un pañuelo o foulard en el cuello, unas botas de media caña, una gorra, unas gafas en la cabeza (ya sabemos que al pelo le molesta mucho el sol).

De todas maneras venir a esta ciudad puede servir para olvidarse durante unos días de la tipología de joven cañí, con sus piercings y sus coches tuneados y las jennis con sus peinados de cresta.

Para decir algo a favor de sus habitantes cabe destacar que son bastante civilizados y educados y que la gente joven -por lo general- sabe comportarse correctamente. También comentar que son gente mucho más tranquila que los italianos del sur.

Los trabajadores de transportes públicos suelen ser bastante maleducados y sosos. Por cierto, si os gusta hacer colas y tener que esperar también estais de suerte, habeis venido al sitio adecuado.

8. Qué ver en la ciudad

El Duomo

Impresiona nada más llegar. Es una catedral blanca porque está construída de mármol. Para entrar deberás pasar un control de metales que te harán unos militares. El Duomo por dentro no es tan blanco, sino más tirando a gris y húmedo. El altar, el púlpito y las imágenes son impresionantes. Las vidrieras aportan muchísima luz y son dignas de ver y fotografiar. Se pueden hacer fotos sin flash sin que nadie te llame la atención. En el tercer capítulo de “ha llegado usted a la ciudad de las estafas” podreis adquirir unos tickets para subir a la terraza del Duomo y ver su impresionante vista de pájaro. Podra adquirir su ticket estafa número 1 y pagar 5 € por subir POR LAS ESCALERAS o bien el ticket estafa número 2 y pagar 7 € por subir en ascensor. Para llegar al Duomo se puede hacer con la Metropolitana, líneas 1 (roja) o 3 (verde).

Duomo de Milán

Duomo de Milán

 

Duomo de Milán

Duomo de Milán

Duomo de Milán

Duomo de Milán

 

Estatua del Duomo de Milán

Estatua del Duomo de Milán

Santa Maria delle Grazie

Es la iglesia que alberga el Cenacolo Vinciano, el cuadro pintado por Leonardo Da Vinci sobre la última cena. Si no has reservado entrada con al menos tres semanas de antelación tendrás que conformarte con comprar una lámina. Claro que eso siempre lo puedes poner en las paredes de tu casa y el cuadro original, evidentemente no. Se puede llegar con el metro hasta la parada de Cadorna o bien con el tranvía número 16.

Santa Maria delle Grazie

Santa Maria delle Grazie

La última cena / Cenacolo

La última cena / Cenacolo

El Castello Sforzesco

Merece la pena ver el castillo tanto de día como de noche, está bastante bien conservado y dentro se pueden visitar algunos museos de arte. Su ubicación es bastante céntrica ya que se encuentra a pocos metros de la estación de Cadorna y desde el castillo se puede dar un interesante paseo hasta el Duomo.

Castello Sforzesco

Castello Sforzesco

 

Castello Sforzesco

Castello Sforzesco

 

Castello Sforzesco de noche

Castello Sforzesco de noche

Brera

Una bonita zona de paseo llena de puestos de antigüedades y de un montón de restaurantes. La calidad no está mal aunque es un lugar muy turístico, con lo que los precios son un poco abultados, pero nada que ver con el precio de la ropa. Se puede llegar con la metropolitana, línea 3 parada de Montenapoleone.

 

Barrio de Brera

Barrio de Brera

La zona de copas

Si quieres salir a tomar algo y ver el ambiente de noche de la ciudad, nada mejor que la zona de Corso di Porta Ticinese, un lugar repleto de pubs y de gente joven por todos los lados. Llama mucho la atención como muchos de los jóvenes milaneses visten, ya que el buen gusto por el vestir está a la orden del día. Se puede llegar con el autobús número 94 o con la línea 3 (amarilla) en la parada de Missori.

Galleria Vittorio Emanuele II

Situada a la izquierda de la catedral de Milán se levantan las galerías comerciales más exclusivas de Milán. Las mejores (y más caras) tiendas del mundo ofrecen lo mejor de sus colecciones en sus escaparates.

Galleria Vittorio Emanuele II

Galleria Vittorio Emanuele II

 

9. La comida

Si te gusta la pasta y la pizza no olvides incluir en tu equipaje unos sobres de sal de fruta, un Almax o unas pastillas de Omeoprazol. Puedes venir descalzo porque aquí te vas a poder poner las botas. Esto es el Toys’r’us de los que disfrutamos de la comida típica italiana (bien, como en el resto de Italia). Un plato de pasta oscila entre los 6 y 12 euros, al igual que las pizzas. Recuerda que si quieres agua sin gas tienes que pedir “acqua naturelle o acqua non gasata”. Aquí el café con leche se llama caffe latte o capuccino y  el cortado se llama macchiato. La verdad es que es de lo mejor que tiene este país, su gastronomía.

10. Puntuación

En general le damos un 5 pelado y aún suerte que no lo volvemos a hacer venir a Septiembre. Un consejo: no vengais a perder el tiempo a Milán. A su favor, decir que es una ciudad que en un fin de semana se puede ver de sobras.

Más fotos sobre Milán y el Lago di Como en el apartado de fotos de este blog.


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